enero 29, 2021

Gracias por todo, Bombo

Con el tiempo conocemos personas y en pocas ocasiones, conocemos personajes; desde hace muchos años, Bomobolín había sido uno de aquellos guerrero incansables del barrio. En Jardines del Tepeyac, para ser precisos: si, en Ecatepec (Ecaterror, Ecatepunk, etc.)


Desafortunadamente no tengo registro exacto de la fecha, pero por ahí del 2014 tuve la tarea de hacer una entrevista para acreditar la materia del mismo nombre. Bueno, aún más desafortunada fue la noticia sobre su partida del mundo terrenal para llegar aún más lejos de los que ya está. 


En memoria de lo que siempre le debí, porque nunca lo leyó y hoy tal vez tendremos una nueva idea de él: con todo respeto a su familia y su gran legado. Entonces, comenzaba llegando a la casa de Bombo, como osábamos decirle los cuates...


R: ¿Cómo se llama Joven?

B: Me llamo Bombolin y tengo 43 años, de payaso tengo como 20…


(Aquí, alguien puede confirmar la fecha o al menos el año en que se hizo esta entrevista)


  • Y, ¿detrás del payaso? ¿quién está?

(En un tono muy serio responde) Aureliano Razo.


  • Platícame de ti, de Aureliano Razo. (Mi narrativa de los hechos y la forma en que sucedieron las cosas entonces es muy pobre: era un estudiante de periodismo y la verdad es que tramposo soy un profesional del oficio ahora pero puedo hacer pequeños o largos paréntesis que allende ahora).



Bueno, desde niño siempre he sido una persona hiperactiva; no me ha gustado nada más estar en un solo lugar. He participado en muchas cosas, de hecho para la escuela siempre me escogían para decir poesías, para bailables y para cosas así, que se relacionan con el arte. 


(Otro gran paréntesis: está es una transcripción fiel al audio grabado en ese momento, una enorme disculpa por no poder ofrecer copia de estos).


Después me gustó un poco la música y me clavé un rato en eso: empecé a tocar la guitarra. Era parte del show…


En su rostro comienza  verse el recuerdo de los viejos tiempos. - Andar de aquí para allá y de allá para acá, y todo bien padre y bien bonito. Pero es que te gusten las cosas, ¿no? Las haces hasta con agrado, con gusto y lo más importante es que las disfrutes; que todo lo que hagas, lo hagas con fe, que lo disfrutes y que digas ¡Que padre! Me la estoy pasando bien a todo dar.


Entonces, pues siempre me ha gustado participar y ayudar a la gente; de hecho aquí en la colonia yo les hacía su festival a los niños desde antes de que yo me dedicara al payaso. Les conseguía juguetes por parte del municipio o a veces salían de mi bolsa, pero todo a todo dar; ¿por qué? Porque lo quieres hacer y lo haces con agrado. Y hasta la fecha todavía, cuando se puede, lo hacemos y lo hacemos con gusto. De hecho yo nunca he trabajado en lo que es el Consejo de Participación (Ciudadana), pero siempre me ha gustado echarle la mano a la gente. 



[Y entonces caigo en la cuenta, el payaso que nos hacía reír desde niños, es una persona que se preocupa por su gente]


En la iglesia (Parroquia de Nuestro Señor San José, Jardines del Tepeyac Ecatepec de Morelos EDOMEX), en todo lo que se hace, he participado: semana santa, algunas obras de teatro que inclusive yo llegué a escribir para hacer los festivales en la iglesia. Entonces, ahí estoy y yo creo que lo voy a seguir haciendo porque es algo que te encanta y te agrada y que lo haces con gusto.


  • Y el payaso, en qué año comenzó esto, ¿recuerdas?

Pues como en el … (Lo piensa, a fondo). Como en el 90 más o menos.


  • ¿En quien te inspiraste? ¿Por qué te decidiste a ser payaso?


Mira, yo estudie arte dramático tres años en (audio ininteligible) … pero aunque estudies teatro y arte dramático, sino tienes un buen padrino, pues no sobresales. 


… mi maestro de teatro fue el que nos motivó para empezar a incursionar en el arte del payaso. Lo que pasa es que hubo una muestra de teatro infantil en las 16 delegaciones del Distrito Federal, entonces nos acondicionó unos sketches para presentarlos, más o menos de 40 minutos a una hora entre el grupo, para las diferentes delegaciones. Pero a fin de cuentas, como yo hacia la imitación de muchas voces, e imitaba a Cepillin desde chamaco, pues de ahí surgió todo. Y ya de ahí empezamos a tener más trabajo, él tenía una escuela de teatro guiñol también y era lo que vendía; después ya empezó a meter el paquete.


  • Y el nombre de ese profesor, ¿es?

(De igual forma que con su nombre, comenta) Carlos Beltrán.


  • ¿Y tu nombre artístico?

(Ríe y lo recuerdo de forma exacta, su lunar moviéndose y su expresión tan peculiar y picarona en el rostro) 


Por un chavito, porque antes mi nombre original, o sea, con el que yo empecé, me llamaba Chonbonbon (Y lo miro, ¿sería por su ensanchada complexión?). Pero después decidí cambiarme el nombre por un niño que era mi amiguito y me dijo: “Es que Chonbonbon no, porque tu no eres chundito” Decía “Chon es de chundito” “Mejor llámate Pompon, o Pompolin u otro más o menos así” entonces, el fue quien me bautizó realmente.


  • Y tu primera actuación, ¿fue esa? (En las 16 delegaciones del D.F.)


Asi es, como payaso. De ahí empezaron a caer chambitas y sinceramente la primera actuación que yo hice, pues me pagaron con unos tacos, porque como no sabía cobrar me dijeron “¿Cuánto te debemos?” Y yo dije, que pues lo que fuera su voluntad porque yo iba iniciando y no sabía cuánto cobrar. Me dijeron “Te vamos a dar pa’l chesco”, pero no me dieron el popote para el refresco porque se desapareció el que me contrató y ya era tarde. Yo iba con unos amigos, que iniciamos juntos y les tuve que dar de mi dinero para el pasaje, porque ni nos pagaron la primera vez.


  • Y el ser Payaso, ¿Qué te provoca?

¡Uuuy! Una sensación bien chida, porque no todos tienen la facilidad o ese don de hacer reír a la gente y de que seas el alma de las fiestas y hagas reir a los niños.


  • Y esa risa, ¿amiga o enemiga? ¿Nunca se han burlado de ti?

Bueno mira, depende de como te proyectes porque en sí, el payaso es para hacer reír a la gente, pero yo no considero que rían de mí, sino de lo que hago. Y lo que hago para que la gente sea feliz, porque realmente los payasos son para traerles felicidad a los niños en su fiesta. 


Eso te llena de satisfacción, porque dices “Mi trabajo si sirve”. Porque no todo el público es igual, hay veces que te cuesta mucho trabajo hacerlos reír. Y depende del estado de ánimo con que amanezcas y con el que estés. Porque hay ocasiones que la gente no lo sabe, pero puedes tener tus broncas o puedes tener alguna pena, o algún sentimiento o algún dolor y definitivamente a la gente no le interesa eso. A la gente lo que le interesa es que des lo mejor de ti, para los niños y para sus fiestas. 


… tú te tienes que concentrar en lo que tienes que hacer y día con día tienes que dar lo mejor de ti; hay ocasiones en que tienes que estar pues “bien al tiro”, porque tienes que improvisar. Hay  ocasiones en que el público se mete contigo y aunque te falten al respeto, tú no debes de faltarle el respeto al público, tu debes de dar lo mejor de ti y sin decir groserías, sin faltarle al respeto a la gente porque de eso depende que tu tengas mas trabajo. Cuando tú eres un payaso limpio y respetas a los niños siempre vas a tener un lugar en las fiestas para que tengas chamba. 


  • Entonces, ¿trabajas con puros niños? 

No, también hago show para adultos; pero eso ya depende del cliente, como te lo pida, porque hay veces en que trabajas para adultos, pero te piden humor blanco y hay veces que te dicen: “¿Sabes qué?, se vale de todo”. Y ahí es cuando te puedes destrampar, cuando puedes meter chistes negros, blancos, rojos, todo se vale. 

Y cuando eres meramente infantil, tienes que guardarles respeto a los niños. Porque de eso se trata, de que seas un payaso limpio, un payaso blanco.
[Apagamos la grabadora]


  • Hay muchos niños que le tienen miedo a los payasos, ¿tú cómo lidias con eso?

Mira, de alguna manera tu te los tienes que echar a la bolsa, porque les tienes que dar a entender que el payaso no les va hacer nada, simplemente reír y un poco de alegría. Pero también en eso, los papás tienen mucha culpa, porque los amenazan diciéndoles: “Si no comes, te voy a regalar con un payaso” o “Ahí viene el payaso”. O los dejan ver esas películas que realmente no tienen  que ver con los niños; desafortunadamente, han salido como la del Eso y otros que son payasos diabólicos. Entonces pues los niños lo relacionan con eso y tienen miedo, pero es realmente por ese tipo de películas.


  • Y la caracterización ¿ya la encontraste? ¿la formaste a manera de no dar miedo? (Riendo un poco) ¿En que se basa?


Mira hay tres tipos de payasos, el payaso cara blanca que se pinta toda la cara de blanco, se delinea los ojos y se pinta chapitas, es el cara blanca o arlequín que le llaman muchos. 

Hay el augusto, que es mi personaje; lleva maquillaje rosa, rojo y negro. Ya tu caracterización es la de tu personaje. 

Y hay el payaso de trampa, que se relaciona con un vagabundo que utiliza maquillaje negro; anda de traje con ropa deshilachada y todo, como que trae barba. Y es el payaso triste, eso de “payaso triste” es solo un decir, porque igual te hace reír, pero su caracterización te hace decir “Ay, pobrecito payasito”. Pero todos son buenos.


Mi intención no era ser payaso, mi intención era ser actor; pero definitivamente cuando empecé en muestras de teatro infantil, empecé a ver que había chamba y yo daba el perfil y como había dinero pues me dedique al payaso. 


… muchas veces los mismos compañeros han malbaratado el trabajo; hay veces que están empezando, pues cobras menos y está bien para apoyar a la gente que menos tiene también. Pero la situación es difícil, lo que a veces la gente no sabe es que todo lo que incursiona un payaso cuesta carísimo: Maquillaje, ropa, accesorios…


  • A veces hasta regalos dan ¿no?

Si ya eso depende del paquete que uno les ofrezca; globos, juguetes, todo cuesta.


Depende de cada personaje, como se los venda a la gente y en qué categoría se pongan. Te decía, los payasos que apenas empiezan, ni modo que te vayan a cobrar caro. Ya todo se te da sobre la marcha y la calidad que vayas metiendo. 





  • Entonces, ¿se vive de ser payaso? o ¿se vive para ser payaso?

Para mi es un gusto participar y trabajar para los niños. Para mi gusto, para mi persona, aquí en mi trabajo, es que disfrutes lo que hagas. Y yo lo disfruto al mil por ciento, no al cien. 


  • ¿Sigue siendo lo mismo que hace 10 años?

No, todo se ha renovado; tu te tienes que ir renovando, o sea, el payaso te puede decir los mismo chistes que hace diez años, pero le tiene que meter su estilo y le tiene que poner su marca. De eso depende mucho, porque si te pones a checar sketches de hace 10 o 15 años, a lo mejor son lo mismo, pero cada quien le va metiendo su chispa. 


  • Y entrando a la vida de Aureliano, ¿cómo ve tu familia que sea payaso?

Pues mucha gente ha visto al payaso como algo degradante, así como “¿Cómo que mi hijo va a ser payaso? Mi hijo merece otra cosa” o algo así; pero realmente si te pones a ver, el ser payaso es un arte, es algo que no todos lo traen. Porque a veces cuesta más trabajo hacer reír, que hacer llorar. Definitivamente, uno se tiene que dar cuenta cuando traes esa chispa, cuando tienes ese don, porque para mi es un don el que trae uno. No cualquiera se para en frente de ti y te hace reír. Y no es que uno se ridiculice, sino que cuando uno es payaso es lo tuyo y lo tienes que disfrutar como cualquier trabajo. Fíjate y no solo te fijes en mí, sino en cualquier persona que disfrute su trabajo y su semblante es de alegría, es de que está contento; y gente que aunque gane el varo, fíjate en una persona que está desempeñando un trabajo que no le gusta, que está ahí para ganar más que los demás y lo ves amargado, no disfruta lo que hace. 



  • ¿Y has actuado para un sobrino? ¿Un familiar?

Si, de muchos familiares; de hecho hasta te presumen: “Ay, tengo un tío que es payaso” ¿. Inclusive, a veces hasta te recomiendan gente, y ahí sale más trabajo. O sea, tu trabajo te recomienda o te mal recomienda, depende de cómo seas en las fiestas. Porque hay payasos, mis respetos para todos los payasos, pero hay payasos que no van a divertir a la gente, van a divertirse con la gente; a mi punto de vista no son profesionales al ridiculizar a la gente. Uno tiene que hacer su trabajo, hacer reír a la gente sin ridiculizarlos. 


Entonces, conocí al humano y al personaje: amigo, hermano, hijo, tío, sobrino.Ni hablar de los momentos en los que llegamos a convivir: su forma de bailar, de platicar, de ser. Hoy tengo a bien publicar estas líneas que tratan de honrar su memoria. 

Gracias por todo, Bombo.